miércoles, 21 de diciembre de 2011

Mi primer muerto – Leena Lehtolainen

Título: Mi primer muerto
Título original: Ensimmäinen murhani
Autora: Leena Lehtolainen

                                               

¿Otra novela negra? ¿Otra novela negra nórdica? ¿Otra saga de novelas negras nórdicas? Sí, así es, pero esta vez no es ni sueca, ni noruega, ni danesa, ni islandesa. Esta vez lo que nos llega es de Finlandia, la primera de una larga saga publicada en los años 90 del siglo pasado.


Leena Lehtolainen goza de una gran fama en su país como escritora de novela policiaca, es la primera mujer escritora finesa que se atreve a seguir el ejemplo de otras mujeres escritoras de este género y hacer de una mujer policía la protagonista de sus historias.


Ella misma lo explica en una entrevista realizada por todo novela negra.com.


“A finales de los ochenta y principios de los noventa, leí mucha literatura negra, tanto finesa como extranjera, y me sorprendió mucho que en nuestro país no hubiera ninguna protagonista femenina. Fue entonces cuando me propuse crear el personaje de una joven agente de policía. La inventé de la nada, no tuve ningún referente de la vida real, y mucho menos, es mi alter ego.”


Su protagonista es Maria Kallio, joven, de pequeña estatura, pelirroja, tuvo una época de rebeldía en el instituto, punk, jugadora de futbol en el equipo masculino, pero la mejor estudiante y con mejores notas de su clase. Al terminar esta etapa, desconcertada, sin saber qué estudiar o iniciarse en el mundo laboral hace unas pruebas para la policía, pruebas que para su sorpresa aprueba y entra como simple agente. Allí permanece unos años hasta que hastiada de rellenar formularios, denuncias y papeleos varios decide retomar los estudios.Se matricula en la facultad de Derecho y permanece en ella durante cinco años. No pierde el contacto con el cuerpo de policía, durante los veranos hace sustituciones y cuando vuelve a sentirse atrapada en el mundo universitario regresa a la policía, va a la Academia y termina su preparación como oficial superior, su puesto como Subinspectora de la Brigada Criminal de la Policía de  Helsinki es el primero que ocupa una mujer en Finlandia en los inicios de los años 90.


La historia se inicia durante un fin de semana veraniego y caluroso cuando los ocho integrantes de un coro, cuatro mujeres y cuatro hombres, se reúnen en la casa solariega de verano de los padres de uno de los cantantes, después de una noche donde el alcohol corre sin freno la mañana del domingo les saca de su estupor alcohólico y resacoso con la aparición de un cuerpo flotando frente a la playa privada, es el hijo de los dueños de la casa, un joven típico de la clase alta guapo, mujeriego, con éxitos en su vida laboral, sin problemas económicos. No es un accidente, es un asesinato, el joven se ha ahogado pero tiene una gran herida en la cabeza.


Maria Kallio está al frente del equipo que se encargará de resolver el caso, cuenta con una baza que tanto puede jugar a su favor como entorpecer su labor, conoce muy bien a todos los integrantes del coro, todos han sido amigos suyos en la universidad, han  compartido clases, noches de fiesta, confidencias amorosas, relaciones cruzadas. Durante unos años han sido casi inseparables, pero al terminar su preparación académica María ha tomado otro camino y ha perdido el contacto con los demás que sí han seguido juntos, alargando su carrera de cantantes de música popular y clásica.


A partir de ahí se inicia la trama policial, interrogatorios, búsqueda de pruebas, coartadas por desentrañar, poco a poco se desvela el trasfondo que lleva a desvelar las causas del asesinato, celos, envidias, prostitución, tráfico de drogas, malos tratos, blanqueo de dinero negro y de fondo la situación política, no hay que olvidar que la trama está situada en los inicios de los años 90, la caída de la antigua URSS, la independencia de las repúblicas Bálticas, la apertura de los nuevos países a Europa, las empresas tienen un mercado nuevo que hay que aprovechar y Finlandia es la que más cerca está no solo por su situación geográfica, sino también por los lazos que tradicionalmente ha tenido con los países bálticos.


Al estar narrada en primera persona por Maria la historia se ralentiza, se mezcla con otros casos en los que tiene que intervenir,  salta del pasado al presente siguiendo los pensamientos de la protagonista, mezcla su vida personal y policial con la investigación que lleva entre manos, muchos personajes aparecen únicamente en el recuerdo de Maria, otros pasan por su lado sin dejar mucha huella, como los compañeros de la Brigada o sus jefes inmediatos. La investigación es exhaustiva pero solo la conocemos desde el punto de vista de la subinspectora, los interrogatorios que hace, la relación que establece con los compañeros del asesinado, sus dudas, su deseo de solucionar el caso lo más rápido posible para poder decidir si sigue o no con su carrera policial o regresa a los estudios con el fin de hacer la tesina y dedicarse a la abogacía.


Siendo la primera de las entregas de una larga saga resulta difícil saber como evolucionará, también lo es el dar una calificación a este inicio, no es una novela original ni en el fondo ni en las formas, está escrita de una forma sencilla, sin tramas complicadas. No llegamos a conocer bien a los personajes ya que todo pasa por el tamiz de la protagonista que hace de narradora, trata temas muy tópicos y típicos de la novela negra. No solo en los países nórdicos hay sordidez, alcoholismo, malos tratos, agresiones, drogas, trata de blancas, prostitución, es algo a lo que estamos habituados y ya no sorprende. Quizás si esta novela hubiese sido publicada antes del boom nórdico, si la hubiésemos leído en los años 90 nos hubiese extrañado  saber que esos países tan adelantados, tan respetuosos, con un nivel de vida envidiable para el resto de los europeos, sufren esas lacras sociales.  Pero después de la profusión de novelas negras nórdicas que han llegado en tromba desde el desembarco de Larsson y su trilogía, ya nada sorprende, ya conocemos los bajos fondos de Suecia y Noruega, sabemos que Islandia no es solo una isla con volcanes, que Dinamarca tiene serios problemas con la emigración ¿Por qué Finlandia iba a ser distinta?.



Caroline


2 comentarios:

Carmen dijo...

Caroline, siempre es un placer leerte.

Me lo apunto :)

Lifen dijo...

Mira, se me había pasado este artículo. Pues no tiene tan mala pinta después de todo ¿no?