martes, 20 de octubre de 2015

Entrevistas Express: Pilar Adón



Pilar Adón nació en Madrid, en 1971. Es autora de los libros de relatos El mes más cruel y Viajes inocentes, de las novelas Las hijas de Sara y El hombre de espaldas, y de los poemarios Mente animal y La hija del cazador. En la actualidad es traductora de inglés y trabaja en el sector editorial. En breve se publicará Las efímeras, su nueva novela.  

Que no os engañe su aspecto frágil y su  tono suave al  hablar:  la fuerza y la pasión de su personalidad  se transmite en  su  obra,  de una enorme calidad .  La breve introducción biográfica que hemos hecho es apenas una sombra de la realidad de esta escritora, de su talento, de su actividad en el mundo de la literatura  y de su obra. Siempre generosa con ¡¡Ábrete Libro!!,  ha sido un placer recibir sus respuestas,  y por eso,  rememorando el título de Cortazar, ¡¡queremos tanto a Pilar!!


¿Existen fronteras entre literatura de género y "Literatura"?
Yo no las veo. Podemos distinguir entre libros interesantes y no interesantes. Bien escritos y mal escritos. Trabajados y no trabajados. Con un punto de vista diferente y personal, y sin él. Pero no creo que nadie se atreva a decir que Frankenstein, Solaris, Drácula o cualquier novela de Oakley Hall, por poner muy pocos ejemplos, no son literatura. 

¿Qué considera más importante, la experiencia vivida o la imaginación? 
Hace mucho tiempo, en unos encuentros de jóvenes autores a los que asistí (yo tendría unos veinte años), el tema central a tratar era el de “Literatura: vivir o escribir”. Yo por entonces no le vi gran misterio al debate: en mi opinión, eran posibles ambas cosas sin mayor problema. Ahora, más de veinte años después, he comprendido que lo normal es que durante una época temprana se escriba básicamente acerca de la experiencia leída, y que el material principal sobre el que se escribe se extraiga de la imaginación y de las propias lecturas. Las experiencias vitales suelen ser pocas. En cambio, a partir de cierta edad, empieza a conocerse la realidad, y se conoce en la carne propia, no en la literaria. Es entonces cuando empieza la experiencia vivida a la que te refieres. Es entonces cuando se “vive”. En cualquier caso, por mi tipo de escritura, me quedo con la experiencia leída, aunque la vivida ya esté ahí. Soy poco de Hemingway

¿A cuál de tus libros le tienes mas cariño y por qué? 
Le tengo mucho cariño al libro de relatos “El mes más cruel”. Me ha dado muchas satisfacciones, muchos lectores, disfruté muchísimo escribiendo los cuentos y me marcó claramente los temas que me entusiasman: el aislamiento, el miedo, la distancia y la presencia de la naturaleza como un personaje más. 

¿Sufre más escribiendo o leyendo? 
No sufro de ninguna de las dos maneras. Si sufriera, no lo haría. Ya hay bastantes motivos de sufrimiento fuera de la literatura. Leer siempre es un placer, un estímulo, es lo que más me gusta hacer además de caminar. Me aterroriza pensar en un mundo sin libros o sin que yo pudiera leerlos; eso sí me haría sufrir. Y escribir es en mi caso la consecuencia lógica de tanta pasión por la lectura y los libros. 

¿El primer libro que recuerdas de tu infancia? 
Hubo un antes y un después de la lectura de “Primer amor”, de Turgueniev. Lo leí siendo muy pequeña, en una edición de Bruguera que regalaban con los tebeos, en unas vacaciones de verano. Que yo recuerde, fue la primera obra que me impresionó, que me hizo llorar y que me hizo llegar a la conclusión de que también yo quería escribir. De hecho, uno de los relatos de “El mes más cruel” es una especie de homenaje a “Primer amor”. 

¿Qué libros contemporáneo y clásico recomiendas sin reservas? 
 Recomiendo sin reservas “Orlando” de Virginia Woolf y los cuentos de Chéjov

¿El libro que tienes ahora mismo en tu mesilla? 
 Ahora mismo estoy terminando “Olive Kitteridge”.

1 comentario:

Pilar Adón dijo...

¡Gracias! Qué lujazo estar aquí. Os agradezco enormemente que me hayáis dado la oportunidad de decir lo que pienso de libros y escritura. ¡Un abrazo fuerte!