viernes, 13 de noviembre de 2015

Entrevistas Express: Enrique de Hériz



Enrique de Hériz ha sido editor y compatibiliza la escritura  con la  traducción. Es autor de una obra una obra exquisita y cuidada, y uno  de esos escritores que se documenta más allá de los papeles y que no tiene prisa. Cursos de Magia y   entrenamiento con instructores de ciegos,  prueban su voluntad de veracidad,  que sabe transmitir con una palabra precisa y cuidada. Es uno de  nuestros  escritores más valorados,  al margen de modas y de   tendencias  del momento, que transmite además  bonhomía,  sentido del humor y saber hacer. Su  entrevista  es un regalo. ¡¡Disfrutadla!!

¿Existen fronteras entre literatura de género y "Literatura”?
No, siempre que no sea el propio autor quien las establezca. Eso que llamamos “literatura de género” se puede usar como un contexto de reducción. en cuyo caso deja de interesarme. Pero también se puede entrar en el género con voluntad de trascenderlo, y entonces hablamos de literatura. He de decir, de todas formas, que me incomoda mucho el etiquetaje. Hasta la palabra “literatura” me parece apenas un continente que cada uno llena del contenido que mejor le parezca. Y luego están las posturitas en torno al etiquetaje. Autores que escriben una novela de argumento claramente policial pero afirman no escribir novela negra como si fuera algo de lo que avergonzarse; autores que no han leído ni a Hammett ni a Chandler y pretenden pasar como expertos en novela negra… En fin, esas cosas.

¿Qué considera más importante, la experiencia vivida o la imaginación?
¿Acaso existe alguna diferencia? A veces tengo la sensación de que todo lo que he escrito gira en torno a esa dicotomía. Lo imaginado forma parte no sólo de nuestra experiencia, sino literal y radicalmente de nuestra identidad. A medida que la neurología va trazando el mapa del cerebro humano gracias a las resonancias activas, los neurólogos se van sorprendiendo de comprobar que no parece haber ninguna diferencia tangible entre la actividad de nuestro cerebro cuando recordamos y cuando inventamos. Para nuestras neuronas, la tan debatida frontera entre lo real y lo imaginario ni siquiera existe. Si llevamos la pregunta a la praxis concreta de la escritura, por otra parte, también acepta respuestas de todo tipo, incluso opuestas. De Hemingway a Pessoa, pasando por Kafka, la relación entre lo vivido, lo imaginado y lo escrito tiene tantos modelos como escritores.

¿A cuál de tus libros le tienes mas cariño y por qué?
A Historia del desorden, porque sospecho que es el peor que he escrito. En mi interior lo protejo como protegería a un hijo más débil que los demás. Pero también porque, los fallos que contiene me enseñaron más sobre la escritura que cualquier logro. Es probable que ese libro contenga mi mejor descripción de un personaje, mi mejor arranque, las ideas más hermosas, mi mayor capacidad de exploración sociológica… Y sin embargo, el conjunto es fallido. Aprender eso, aprender a concebir la novela como una caja de resonancia en la que todos los sonidos particulares han de contribuir a la música general, empezó a ponerme en condiciones de escribir “Mentira”. ¿Sufre más escribiendo o leyendo? Yo es que soy muy poco sufridor. Escribir es un privilegio. Si me exige sacrificios, los pago a gusto. Leer es una maravilla. Sufro cuando no puedo leer y escribir.

¿El primer libro que recuerdas de tu infancia?
Creo que el primero que me dejó huella fue una selección de poemas de Lorca para niños. Me lo regaló mi padrino, que era de Madrid. Recuerdo con detalles luminosos la conversación en que me explicó que la costumbre catalana de regalar la mona de chocolate por Semana Santa estaba muy bien, pero que él había pensado que yo tenía ya edad suficiente para apreciar mejor un libro tan bonito como aquel.

¿Qué libros contemporáneo y clásico recomiendas sin reservas?
La Celestina, las Coplas de Manrique, Robinson Crusoe, La vida es sueño, los grandes del XIX, sobre todo los rusos. Hammett. Cualquier poemario de Charles Simic, Roberto Juarroz. El teatro de Sabbath, de Philip Roth. Aflicción, de Rusell Banks. Ni un pelo de tonto, de Richard Russo. Últimas tardes con Teresa, de Marsé. La loca de la casa, de Rosa Montero. Mejor lo dejo ahí.

¿El libro que tienes ahora mismo en tu mesilla?
World gone by, la última de Dennis Lehane.

2 comentarios:

Montse Gallardo dijo...

Muy interesante la entrevista, que me descubre a un escritor que no conocía (ejem...) aunque pondré remedio pronto. En busca de su "Manual de la oscuridad", que comentaré en el foro cuando lo haya leído.

Y me ha encantado la anécdota de su primer libro ¿cómo no aficionarse a la lectura, a los libros, a las historias, si recibes así tu primer libro? Y de Lorca nada menos

Julia Duce Gimeno dijo...

Estamos encantadas con estas entrevistas, con algunos de los protagonistas tenemos contacto directos y no son sorpresa, y otros nos enseñan una versión tremendamente atractiva de ellos. Me encanta que provoquen ganas de leer sus obras. Seguiremos intentado presentar a autores que nos enamoran.