jueves, 6 de diciembre de 2007

Sobre lectores

Jorge Luis Borges declaró una vez “No soy un buen escritor. Creo que soy un excelente lector o, en todo caso, un sensible y agradecido lector”. Es tan difícil definir a un buen lector como a un buen escritor. Siempre hay matices, categorías o miradas en el espejo que nos devuelven la imagen distorsionada.
Hay quienes leen con avaricia, todo lo que pueden con la intensidad y la actitud del quiere guardar para si en el menor tiempo posible la mayor cantidad de historias. Otros lo hacen para marcar muescas en una culata imaginaria, y quedarse con eso de esto "ya lo he leído", pero sin dejar que sus lecturas se filtren al corazón de sus neuronas. Algunos lo hacen para evadirse de una realidad que les aburre, estos leen sin complejos, sin prejuicios buscado lecturas facilonas que les desconecte de lo cotidiano. Los hay también que ponen a funcionar sus antenas antes de quitar el celofan que envuelve al libro, a ver que hay en él que haga que se venda, para buscar en su autor la formula de escritor de éxito, para emular sus hazañas en la lucha contra agentes y editoriales y vencer en la batalla de la publicación, el único objetivo de sus vidas.
Hay también lectores generosos ( estos son los que me gustan), que quieren compartir emociones y aventuras y goces. Que persiguen con insistencia a sus afines para embarcarles en las aventuras recién descubiertas que los empujan sin miramientos dentro de un mundo imaginario, en el que no todo es hermoso, ni solo brillan oropeles y el "happy end" no termina las historias.
De estos últimos hay varias modalidades: El humilde, que solo esboza su entusiamo, el obsesivo que insiste de forma hasta cargante, el que se transmuta de alguna forma en "alter ego" del escritor, de un personaje o de la misma historia.
Me gustan los lectores que son capaces de contagiarme el entusiasmo por un libro, que me descubre y comparte sus emociones entregadas.
¿Os reconocéis en alguno de estos tipos de seres raros? De todo esto hay mucho en ¡¡¡Abrete libro!!!!

5 comentarios:

Aelo dijo...

Como has dicho lectores hay de todo tipo, y creo que también hay momentos para pasarse por cada tipo de lector. Me explico, hay veces en que un libro te puede atrapar y no lo sueltas hasta que terminas, que lees con avidez todo lo que quiere darte. Hay momentos en que no quieres pensar, que colocas el automático al pasar las páginas. En otras ocasiones... con ciertos libros en especial, te pones a saborear cada palabra.

Un abrazo.

lmarcos dijo...

Estoy de acuerdo con Aelo, un mismo lector será diferentes tipos según su estado anímico.

julia dijo...

SE me ha olvidado plasmar ese matiz, Ya lo habeis hecho vosotras por mi, queria refereirme a los diferentes niveles de lectura, a la pasion y a la avaricia que se siente por devorar con ansiedad las lecturas.
Las prisas de la mañana

urban_bicho dijo...

Si, es verdad... muchas veces es el libro el que te transforma en cierto tipo de lector... aunque definitivamente lo mejor y más interesante es tomar un libro con cierta predisposición, y que sea el libro el que transforme tu actitud

es mi primer visita al blog, asi que me lo estaré leyendo

saludos

firmin dijo...

Me gusta mucho tu bolg, yo también tengo uno parecido al tuyo que se llama www.letraliasenlared.blogspot.com. Yo intento saborear cada libro. Eso de poner el automático me parece un absurdo. Es decir, para eso no leas. Además creo que no es recomendable devorar los libros, al igual que cuando comes una buena comida intentas saborear al máximo su sabor. La lectura se disfruta no se cualga en un galón.