Nos hemos acostumbrado a compartir nuestras lecturas a ver como un libro cala en el alma del los otros. Pero es cuestión de poco tiempo. De momento, al menos estamos en contacto.
Vemos un futuro incierto, aun no sabemos donde vamos a acabar, pero lo que tenemos que tener presente es que ese futuro esta ahí delante. Adormilado ahora, pero vivo y fuerte, porque no sabemos prescindir ya de nuestros amigos, de leernos y contestarnos, de lecturas compartidas, de chistes complices, de picarnos en los comentarios, de que cada mañana al abrir el foro, los de siempre nos iluminen la sonrisa.
A medio gas, pero persiste esta realidad, que entre todos y de la mano de Lucia, hemos conseguido.
Seguir suspirando porque vuelva la normalidad, y mientras acumular comentarios y lecturas para recuperar el tiempo perdido.