sábado, 28 de mayo de 2011

Comienzan las Ferias del Libro

Estamos en época de Ferias del Libro. La ciudades de nuestro país se visten de libros y las casetas de los recintos, situados en sitios céntricos y atractivos se aprestan a mostrarnos sus novedades  y sus fondos de armario. 

En realidad podríamos decir que el acontecimiento  para el mundo editorial esta en Madrid y Barcelona que es donde realmente efectúan el despliegue de medios las mas importantes editoriales  y los grandes escritores  de público devoto hacen acto de presencia.  Miles de amantes de los libros  esperan ansiosos los paseos entre los puestos, hasta organizamos viajes de fin de semana, para poder  hacerlo.

En provincias nos conformaremos con otras mas humildes impulsadas por las librerías y las editoriales locales, pero también por las asociaciones de escritores.  La  vida es mas intensa en esos paseos   que huelen a primavera, entre los puestos de libros, Son reencuentros de amigos en un entorno mas cercano.  

A falta de figuras de  esas que venden miles y miles de ejemplares,   es mas fácil establecer lazos permanentes con  los que tenemos aquí.  Un deseo ambicioso sustituido por la calidez de la proximidad.  

La cantidad de casetas la sustituimos por actos imaginativos. Os hablo de mi Zaragoza, que es lo que tengo mas a mano. 

Tenemos este  año una  estupenda variedad de espacios: Cafeterías  y pub acogen  tertulias en torno a un café, y lecturas poéticas nocturnas. Actividades para niños en el Hospital Infantil. Presentaciones de libros en espacios diferentes: el edificio de Capitanía General  y el Paraninfo de la Universidad,  Ámbito cultural del Corte Ingles.  Ciclos de conferencias  sobre Novela Histórica y el encuentro  tradicional de Los hijos de Mary Shelley coordinado por Fernando Marías.

No nos faltan algunas figuras de las grandes y admiradas, algunas de la tierra como mi  queridísima Ángeles de Irisarri ( es personal) pero no es cuestión de hacer un listado  porque seguro que quedo  mal con la mayoría.

Tenemos también un país protagonista, ¡faltaria más! este año es Rumanía. No nos falta de nada, en nuestra modesta  Feria del Libro, tenemos el universo del lector en  una plaza encantadora, y la imaginación trabajando para llenar ausencias y dar un significado diferente a la idea.

Yo de momento tengo una cita, con Cronotemia y otras historias de viajeros del tiempo y un montón de amigos que se declaran hijos de Mary Shelley..
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sábado, 21 de mayo de 2011

Isaac Asimov

Hará cosa de un año que le conocí. Había oído hablar de él como el padre de las tres leyes de la robótica, pero poco más. No se cómo pasó, que una tarde, en un impulso súbito, decidí comprar “Yo, robot” y desde ese día he tenido la necesidad de seguir leyendo todo lo que ha escrito y conocer más sobre él.

Se trata de Isaac Asimov, bioquímico de profesión, pero ante todo persona universal. Un hombre que tiene cuatro grandes pilares temáticos que podemos ver representados en la foto que encabeza el artículo: las máquinas pensantes o robots, la química y las ciencias, la Historia y la conquista espacial.

Sus relatos y novelas sobre robots, dónde plantea problemas éticos que nos pueden y que ya nos suscita una sociedad en la que cada vez predominan más y más las máquinas. En algunos podemos ver al primer robot político, al primer robot que miente a pesar de estar gobernado por las tres leyes o a robots que se equivocan intencionadamente para poder ayudar a la Humanidad.

En sus obras de divulgación científica tenemos una fundamental: “Breve historia de la Química” donde Asimov nos narra de forma divertida y amena toda la evolución de esta ciencia, los problemas a los que se ha tenido que enfrentar a lo largo de la Historia e infinidad de curiosidades. Otras obras que podemos destacar de este género son “Cien preguntas básicas sobre la ciencia” o “Momentos estelares de la ciencia”.

El tercer pilar de Asimov es la Historia Universal. Un repaso completo por todas las civilizaciones que han habitado el planeta, desde los primeros pueblos mesopotámicos hasta la Primera Guerra Mundial, pasando por Roma, la Edad Media, Inglaterra y Estados Unidos. Unos libros cargados de un alto contenido informativo, del corte de los de divulgación científica, con los que aprender historia se hace fácil y a la par entretenido.

Y el último bloque es la conquista espacial y las sociedades futuras. Aquí cabe destacar la saga de la “Fundación”: el ser humano se ha expandido ya por la Galaxia ocupando 25 millones de planetas gobernados por un Imperio cuya capital es Trántor, un planeta donde la única superficie exterior son los jardines del Palacio Imperial. A pesar de los 12 milenios de relativa estabilidad del Imperio en la Galaxia, un matemático (alter ego de Isaac Asimov en mi opinión) llamado Hari Seldon, predice mediante ecuaciones matemáticas la caída del Imperio y un periodo de barbarie que se prolongará durante 30 milenios y que podrá ser acortado si se establecen dos Fundaciones en los extremos de la Galaxia que permitirán salvaguardar los conocimientos acumulados por la raza humana. Más adelante vemos la evolución que sufre esta Fundación, los problemas políticos y sociales a los que se tendrá que ir enfrentando y el posterior encuentro con la Segunda Fundación. Una saga que nunca envejece, cargada de enseñanzas y problemas éticos que están a la orden del día.

Asimov, un hombre adelantado a su tiempo, una de esas personas que no merecen morir nunca, porque son de esas voces que siempre tienen algo importante que decir, pero cuya obra siempre será inmortal.

Timber
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viernes, 29 de abril de 2011

La Noche de los Todos Libros



La noche de los libros, aunque comienza aún de día, en la que los libros salen a pasear por las calles de Madrid, se ha convertido en imprescindible para los que nos gustan estos objetos. Y mientras no se extingan, como muchos vaticinan, muchos seguiremos saliendo a cazar la última novedad o aquel libro que tanto buscas y que puedes conseguir a precios más asequibles. A mí no deja de sorprenderme el ver mi ciudad con tantas y tantas personas encaramadas a los puestos buscando un hueco por el que colarse entre la multitud para conseguir alcanzar algún ejemplar.
Y no es para menos, la Unesco ha declarado el día 23 como el Día Internacional del Libro (este año se ha celebrado el 27 de abril en Madrid), que ha pasado de extenderse por España, desde Cataluña, al resto del Mundo. Gracias además a que fue el día en que fallecieron Shakespeare, Cervantes y Garcilaso de la Vega.

Aunque no nos engañemos, es una excusa como otra cualquiera para salir a comprar un libro, y ya si hay algún escritor del que te apetezca tener una firma o decirle unas palabras, ¡qué mejor momento! Es un aperitivo para la Feria del Libro, a finales de mayo, con la diferencia de que este día tienes concentrados en unas cuantas librerías y en unas pocas horas a muchos autores. Aunque también cambia el paisaje más tranquilo y colorido de El Retiro, por el caos y el gris del cemento del centro, también con cierto encanto. En una mesa puede haber escritores de todo tipo, juntos, que no revueltos, viendo pasar a la gente con una sonrisa en la cara, animándote a que te acerques.

Tanto los noveles y menos conocidos, como los ya consagrados comparten mesa (y alguna que otra coincidencia). Era curioso ver a Maruja Torres, a la que se le acercaba gente continuamente formando colas, firmar uno de sus trece libros publicados. Teniendo al lado a Eloy Moreno, más tranquilo y accesible, con su primera y única novela, reconociendo a los lectores (seguidores y amigos) de su página, de un blog, de los muchos foros que visita. Son los contrastes, lo mucho y variado de los autores que se acercaban a los puntos de firma de la librería. Al lado de un escritor que hacía una dedicatoria escueta estaba el dibujante de comics y autor de “Conejo frustrado”, Mike Bonales, personalizando las firmas con viñetas y dibujos de sus protagonistas.

Luego estaban los dúos, como el formado por los locutores y escritores de varios libros ya Sergio Fernández y el Monaguillo, o uno que había perdido su mitad, al lado de los anteriores, Juan Luis Cano (integrante de Gomaespuma), u otro que había perdido a su “troupe”, Joaquín Reyes. Porque es igual, novela o cómic de humor, novela romántica, novela negra u otras más blancas. Benjamín Prado o Inés Ortega. Todos cabían bajo esas pequeñas carpas.

Y también tuvo lugar algún que otro plantón, como el de una escritora cuyo nombre no diré, pero que después de esperarla hasta las ocho no apareció, otra vez será... Quizá tuvo algo que ver el Partido del Siglo, un Madrid-Barça que igual no importaba tanto a muchos de los que estábamos allí como lo que se estaba viviendo. La diferencia es que nadie se va derrotado, todos ganamos y al acabar vamos a ir a celebrarlo, a buscar un lugar en el que sentarte a leer tranquilamente.

Y claro llegó la hora en que el encantamiento se acaba, como en todo cuento que se precie, y a las doce los libros se recogieron y volvieron a sus jaulas de madera. Pero con este día en la memoria.


Paul Thinkmind
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miércoles, 6 de abril de 2011

VI Concurso de Relatos de Primavera



Ya están colgados lo relatos del VI Concurso  de Primavera para que podáis leerlos y disfrutarlos.

Ahhh  y ¡¡No se os olvide votar vuestro favorito!!
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domingo, 3 de abril de 2011

El curioso fenomeno de la memoria de los libros

Acabo de reencontrar entre mis libros viejos uno que acaba de ser reeditado como una novedad exquisita.  Lo tenía en un rincón junto con  los best seller viejos  y libros de divulgación de los que por algún motivo irracional no quiero desprenderme.
No recordaba el título ni quien era el autor. Era capaz de evocar perfectamente el argumento. Estaba publicado en una colección  con un criterio que lo acercaba casi a la superstición o a la historia fabulada o a esas interpretaciones de pasajes históricos a medio camino entre el mito y una difusa realidad.
Hace poco alguien me paso unos libros de los de  desconectar con un argumento intenso, sin mas pretensiones que contar una historia truculenta y oscura. Lo había leído ya, pero no recordaba absolutamente nada,  reconocía  y era capaz de situar el autor, la novela y la serie policíaca a la pertenecía.
Poseo mis pequeñas joyas, mis libros-mitos personales de los que recuerdo todos los sentimientos y las pasiones que me provocaron y  solo  una leve sombra del argumento: tengo vívida el tacto de su portada, la forma en que su texto se derrama por las páginas, a veces hasta el olor y la conciencia de haber dejado en ellos alguna flor entre sus hojas para que se fundiera en la esencia del libro.
Qué misterios llevan a la memoria y a la razón a colocar  unos y otros en las diferentes estanterías del recuerdo, es aun un problema que no  he resuelto, pero  es parte de la magia y de  la pasión por la lectura. Colocar unos o colocar otros en un sitio no responde a ningún criterio, ni a supuestas calidades, ni a al momento, ni al tiempo de la lectura. Solo  tal vez a algún capricho del destino que los atraveso en nuestro camino en un momento determinado.
La lectura es para algunos  un rito tan posesivo con la pasión por escribir o por la música. Es una forma de vivir,  en algunos casos se  une una especie de síndrome de Diógenes  a medio camino entre la avaricia y el coleccionismo,  de poseer  el objeto: todos son pocos, el tiempo se hace corto, queremos leer todos los que vemos comentados, aquellos de los que nos hablan los amigos.  Pero el tiempo es limitado, y hay que seleccionar. El instinto avaricioso es mas difícil de descartar,  los títulos se  cuelan en el subsconsciente volviendo una y otra vez  con una compulsión obsesiva.

Eso es vivir para leer. 
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