jueves, 29 de noviembre de 2012

"El atrevimiento a mirar", nueva obra de Antonio Muñoz Molina


Entre Gauguin y Rembrandt, entre pasillos y escaleras, se esconde el mirador del Museo Thyssen. Lo que en verano se convierte en una terraza con vistas al Paseo del Prado, el pasado martes acogió la presentación del libro "El atrevimiento de mirar", del escritor Antonio Muñoz Molina. "El arte tiene que enseñar a mirar la vida y a entenderla", decía Muñoz Molina al presentar su obra, la cual reúne nueve ensayos sobre la vida de artistas de la talla de Goya, Picasso o el fotógrafo Richard Nixon, que este gran novelista fue escribiendo por encargo a lo largo de casi veinte años, unas veces para catálogos de exposiciones y otras para conferencias. Solo hay un texto inédito, el dedicado al pintor Miguel Macaya.

La percepción y la observación de la obra de arte es el tema principal de esta serie de ensayos que conforman El atrevimiento de mirar, en los que Muñoz Molina recupera una pasión por el arte que le viene de lejos, de sus inicios como estudiante de Historia del arte en Granada o los tiempos de El Robinson Urbano. No obstante, el autor señaló que muchas veces los estudios "solo garantizan los prejuicios". Aseguró que no entiende por qué "siempre hay que criticar una obra de arte" y en cambio, nadie dice "lo que realmente le gusta de esas obras".

Ahora, en este nuevo libro, nos propone un acercamiento al arte. El académico de la Lengua rechazó la idea de que el arte es solo para profesionales". Abogó porque cada uno "reconozca las propias sensaciones y diga sin miedo si le gusta o no". En estos ensayos confluyen la literatura, la pintura y, también, ese "atrevimiento de mirar" que da título al libro y que se refiere a la valentía con la que Goya se enfrentaba a su oficio. "Probablemente Goya fue el primer pintor, quizá después de Caravaggio, que se atreve a mirar las cosas como son, y el primero que mira el mundo en su propio espanto", afirmó Muñoz Molina.

Ese atrevimiento de mirar que tienen algunos pintores "es algo estético pero también ético", porque Goya no solo refleja "las canalladas" que cometían los franceses "con los españoles indefensos" en la Guerra de la Independencia; también mira "las barbaridades que los españoles les hacían a los franceses".
Como buen observador de la realidad, Muñoz Molina habla de arte para hablar también de lo demás. No es un nuevo capítulo de la gastada controversia entre defensores de la creación pura, por un lado, y quienes avalan un arte comprometido. Es que es difícil, cuando no imposible, meter la curiosidad del escritor por un único carril, si lo que se quiera evitar precisamente es el descarrile.

Pero no siempre el artista o el escritor están preparados para mirar de verdad: "A veces vemos solo aquello que estamos predispuestos a ver". Para ello puso como ejemplo como "cuando una mujer está embarazada, empieza a ver embarazos por todas partes". Además, "hay muchos intereses para que no se vean ciertas cosas", y esos intereses están detrás con frecuencia de los reportajes sobre las guerras actuales. "Casi nadie quiere mirar de verdad las guerras", subrayó Muñoz Molina tras comparar la guerra de Vietnam con las posteriores guerras del Golfo. "Los americanos aprendieron la experiencia y se inventó la figura del empotrado", en referencia a los periodistas que siguen a los soldados en las batallas.
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lunes, 26 de noviembre de 2012

Nervios y emoción en la firma de libros de E. L. James en Madrid

Pensar en el Corte Inglés, Navidad y expectación de los periodistas suele asociarse al inicio de las rebajas. Pero ese no era el motivo por el que en Goya una muchedumbre, mayoritariamente femenina, daba la vuelta al edificio. Venia E. L. James a firmar libros a Madrid en su única parada en España. Para los que a todavía no les suene quién es esta mujer, mencionar que la triología de "50 sombras" (Grijalbo) es una de las sagas más leidas de la historia en Gran Bretaña y sus ventas en formato digital han batido todos los records.


La trilogía está protagonizada por el seductor multimillonario Christian Grey y la estudiante de literatura Anastasia Steele, y narra un tórrido romance que incluye escenas de sexo explícito marcadas por el deseo, la sumisión y el sadomasoquismo. En palabras de su autora, a la Agencia EFE, sus libros se diferencian del resto de las novelas eróticas porque "incorporan la perspectiva del amor -de un amor incondicional donde hay mucha pasión- y porque las escenas sexuales están exentas de vulgaridad, algo muy importante, según la autora, para las mujeres."

 El ritual se repitió como casi siempre. Los periodistas de Telecinco en la puerta animando a las fans a gritar cuando llegase James, las típicas preguntas de "¿cuánto llevas esperando en la cola?, los sutiles -y no tan sutiles- empujones o las pícaras que intentan colarse para buscar una mejor fotos. Y firmas, libros, firmas, libros. Para los editores la cosa iba bien, "lleva un ritmo de 18 personas cada cinco minutos", comentaban. Viendo las colas que había fuera, el encuentro bien podría alargarse varias horas.

Abierta, afable y risueña, no parece que a James le importase toda la aglomeración. Disfrutaba con ella. Y todo a pesar de haber llegado hoy por la tarde y marcharse mañana a las 8:00. "Lleva una paliza de varios meses encima que no sé cómo aguanta", explicaban desde Grijalbo.
Mientras sus libros sigan seduciendo del mismo modo que lo hacen unas esposas y una corbata en determinadas fantasias sexuales, su muñeca no tendrá descanso.
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viernes, 23 de noviembre de 2012

"El Cooperante", una historia ambientada en Guinea Ecuatorial basada en la experiencia de Francisco Oliva

'El Cooperante' es una historia llena de emociones que traslada al lector a lo más profundo de las imponentes selvas de Guinea Ecuatorial. De la mano de unos personajes sugestivos y de una realidad extrema, la trama desvela las circunstancias de convivencia y de organización en los proyectos altruistas de cualquier ONG, y cómo éstas pueden enredarse en las actuales y opacas rutas del tráfico internacional de drogas, armas y seres humanos, encaminando a personas inocentes hacia un destino incierto. "No quería contar una historia moralizadora, pero si reflejase lo que yo viví allí", explicó el escritor.

"Aunque no es una obra autobiográfica, dice mucho del autor", con esas palabras se expresó en editor de 'El Cooperante' durante la presentación del libro en Madrid, añadiendo que lo que más le sorprendió de la historia es "la velocidad en la que se desarrolla los acontecimientos, la metamorfosis de los personajes y la intriga en la que Oliva sumerge al lector".

Puede que la frase con la que el autor, Francisco Javier Oliva, comenzase su discurso sea muy típica, aunque él asegura que en su caso no es así; "lo cierto es que 'El cooperante' es muy especial para mí". Bien sea porque la extancia en Guinea Ecuatorial "me marcó la vida profundamente", o debido a que "empecé a escribir la primera letra en 1994". Oliva confesó que no fue nada fácil que el libro viese la luz: "primero no encontré editor, años más tarde quebró la editorial que me iba a publicar y hace una semana unos piquetes quemaron el almacen donde se guardaba".Por suerte si que lelgó a tiempo para la presentación

Aunque no quiso desvelar su nombre, Oliva contó que en la sala estaba uno de los compañeros que fue con él hace 22 años a Guinea Ecuatorial. "Sin duda ese país se ha quedado con el 50% de mi vida", relató el escritor. En las profundidades de la selva, con una humedad casi del 100% y unas tribus algo hostiles a lo extranjero; el viaje no fue nada fácil. Aún así, Oliva tiene claro que "volveré cuando pueda" ya que le sigue atrayendo "la magia de África".

No se fue antes sin dedicar el libro a "la gente que deja todo atrás y solo mira hacia adelante en un intento de hacer la vida un poco mejor". O como describió el propio editor: "El día que ustedes cierren la última página del libro, dediquen unos minutos a reflexionar sobre los cientos de personas que invierten parte de su tiempo, e incluso su vida, a mejorar la de otros que no tuvieron la misma suerte".
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Lector electrónico Sony Reader PRS-T2

Lo primero que llama la atención del nuevo lector de Sony es su acabado lacado brillante y la pantalla de alto contraste de tecnología e-ink Pearl v220.

Puestos a cacharrear con él, el menú inicial en pantalla es muy similar al de su antecesor el PRS-T1, con el libro que estás leyendo en primer lugar y los agregados recientemente a continuación, seguidos de una franja con varias opciones:
  • Estante: con los libros y la opción de verlos en lista o con las portadas, de organizarlos por fecha, título, autor, nombre del archivo o última lectura o de buscar un título concreto por cualquier texto, para lo que nos aparece un teclado qwerty en pantalla. Como novedad nos permite seleccionar libros, colecciones o Evernote, aunque para cambiar de una de las colecciones a una de las otras opciones tienes que ir para atrás.
  • Notas: el icono que aparece junto al de buscar al principio pensaba que era para transferir las notas a Evernote, pero en realidad es para seleccionar qué tipo de notas se quiere ver, si todas, los marcadores, las notas a mano o los subrayados. El tercero permite ordenar por fecha, título o nombre del archivo.
  • Aplicaciones: hay un navegador, periódicos, diccionario, escritura a mano (y dibujos), anotaciones de texto, fotos, configuración general, de Evernote y de Facebook. Se echa de menos el poder descargar aplicaciones Android desde este menú.
  • Wifi: se encuentra en la banda superior y en mi caso detectó la red automáticamente y sin que yo tuviese que hacer otra cosa que conectarla. De este menú se entra y sale tocando directamente en la banda superior. Y una vez conectada te dice si hay actualizaciones del sistema para descargar e instalar.
Una vez dentro del libro, que es para lo que mayormente se va a utilizar el lector, las páginas pasan casi instantáneamente tanto con las teclas, como pasando el dedo hacia la izquierda o hacia abajo por la pantalla para avanzar. Aunque lo de avanzar con el dedo hacia abajo es contraintuitivo pues muchos estamos acostumbrados a mover hacia arriba el texto en ordenadores y tablets para poder continuar la lectura.

Lo siguiente que probamos antes de entrar dentro del menú es la ampliación con los dedos y funciona muy bien para imágenes, ya que una vez que entras en modo zoom, puedes mover la pantalla con el dedo. De hecho, para salir de este modo hay que darle a la tecla atrás porque los dos toques vuelven al zoom original, así que perdí un buen rato tratando de salir tocando la pantalla de distintas formas.

En cuanto al menú una vez en el libro, las opciones son varias:
  • Navegar: vista anterior, tabla de contenido, número de página o deslizando el cursor. De aquí sí se sale tocando el texto del libro que estemos leyendo.
  • Notas: permite buscar las que se han grabado en ese libro o borrarlas (presionando el botón de menú de nuevo).
  • Tipo de letras: para cambiar el tamaño (hay ocho distintos) y la tipografía (tres serif y tres sans serif), aunque las notas solo se ven con la tipografía original.
  • Personalizar visualización: modo página (original, en dos o tres columnas o ajuste de la anchura horizontal), recorte página (manual, auto y cancelarlo) y ajustar visualización (no recomiendo las de mas brillo o mas oscuro salvo que se esté viendo una imagen o un pdf creado a partir de imágenes). El modo página es independiente para cada libro, y tras volverlo horizontal, me costó encontrar como retornarlo a la vertical, pues tienes que ir a mas opciones de menú -> orientación. Al menos yo no encontré pulsación directa para salir de la misma.
  • Escritura a mano alzada: con opción a borrar. Se sale dándole al escape.
  • Las otras opciones son orientación, sincronización de página, publicar en Facebook, orientación y configuración (que solo muestra notas y la información general del libro).
Para acceder a los diccionarios o al subrayado solo hay que dejar un rato el dedo en una palabra y nos salen todas las opciones (subrayado, nota por teclado o dibujo, enviar a Facebook o Evernote y buscar). Hay diccionarios bilingües de inglés con francés, alemán, español, italiano y holandés, así como inglés-inglés, pero no español-español, y es muy fácil cambiar de uno a otro desde el desplegable. El diccionario permite también hacer búsqueda directa de una palabra, en caso de que esté mal escrita, por ejemplo.

Un problema del teclado que incorpora es que no permite escribir ni tildes ni eñes, ya que es el teclado inglés, y en los símbolos adicionales hay algunos matemáticos o de moneda, pero no estos.

Respecto a las otras funciones que tiene, es curioso que el zoom en las fotos no funcione como en los libros y que solo se pueda minimizar vía tecla escape. También se agradece que pida confirmación antes de borrar notas o dibujos.

En cuanto al navegador, hay que andar constantemente con el zoom arriba y abajo, pero para leer el correo y responderlo (quitando lo de las tildes y eñes) y hacer navegación básica es más que suficiente. Eso sí, antes de que te aparezcan los libros comprados en la Readerstore, hay que acordarse de enlazar el lector con la cuenta. Lo que si es inmediato es la aparición de libros descargados desde sitios como Feedbook.

Como el modelo anterior, al entrar en suspensión aparece la portada del libro que se esté leyendo en ese momento y pasado un tiempo aceptable se apaga del todo. Y otra cosa que he visto que aparece y desaparece es el reloj.

Por lo demás, un buen lector que puede mejorarse fácilmente con el teclado español y que al venir con estilo permite ser utilizado sin necesidad de ensuciar la pantalla con los dedos. Y al tener la posibilidad de carga por la entrada microUSB, cualquier cargador de móvil tipo Blackberry nos servirá para ello.

Sony Reader PRS-T3 

Agradecemos a Sony España la cesión temporal de este lector para la prueba de producto.
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jueves, 22 de noviembre de 2012

"Mi testamento político", la última obra de Santiago Carrillo

"Su obsesión era escribir hasta el último momento". Así de categórico se mostró Jorge Carrillo al hablar de su padre, el recientemente fallecido Santiago Carrillo. No obstante, se fue sin ver publicado su último libro. Consciente de que seguramente no escribiría ninguno más, decidió titularlo Mi testamento político (Galaxia Gutenberg) y dijo que era su "última vuelta del camino". El editor, Joan Tarrida afirmó en la rueda de prensa que "el trabajo estaba prácticamente acabado" menos algunos fragmentos que completaron con otros textos publicados anteriormente.

Su familia no dudó en colaborar con los editores para que la obra viera la luz. El rector de la Universidad Complutense tuvo palabras para recordar cómo trabajaba el histórico dirigente comunista. "Santiago nunca trabajó con ordenador sino con manuscritos escritos de su puño y letra", pero añadió que era Carmen quien se encargaba de pasarlo todo a la pantalla digital. En los últimos años, los problemas de vista que le han acompañado toda su vida, se agudizaron. "Usaba un programa para ciegos para no cansar la vista" aunque reconoció que poca gente lo notaba proque su padre "siempre quiso que le viesen como hombre autónomo".

Miguel Herrero de Miñón también quiso resaltar su papel como gran hombre de estado y la amistad que le unía a Carrillo. "Hemos viajado, intrigado, discrepado e influido mutuamente", hechos que, a uno de los Padres de la Constitución, confiesa llenarle de orgullo. "Es uno de los amigos que no se repiten". Respecto a su libro destacó que no es una "obra de memorias" ya que no aparecen anécdotas. "No cuenta lo que ha vivido, sino que reinterpreta lo que ha hecho y las cosas que han pasado ante él", contó Herrero de Miñón, para quién 'Mi testamento político' revela mucho sobre "quién es el autor, se esté de acuerdo con él o no".

Raúl Morodo justifica que no sean unas memorias "porque Santiago quería que se entendiese así, como un testamento". El político del CDS y embajador de  España en Venezuela afirmó que "no es un libro en el que trate de autojustificarse" pero sí de explicar "una evolución personal y condicionada por las circunstancias", agregó Morodo. "Me quedo con la reflexión final. Siente que la crisis actual tiene un paralelismo con la situación que vivió en su juventud con el advenimiento de los fascismos. Percibe que hay una involución y una extensión del miedo en la ciudadanía", ha valorado Julián Ariza, ex dirigente de CCOO.

Por las páginas de Mi testamento político desfilan Alfonso XIII y el fracaso de la Monarquía constitucional; la esperanza, frustrada, de modernización de España que supuso la Segunda República; la amenaza fascista en Europa en los años treinta y la Revolución del Seis de Octubre; la Guerra Civil, la Transición democrática, con toda su grandeza y todas sus servidumbres; y la Crisis -con mayúscula- que hoy nos atenaza.

La rueda de prensa concluyó con un debate sobre el humor del dirigente comunista. "No era un humorista, sino un hombre cargado de ironía", apuntó Herrero de Miñón, quién recordando una anédocta que tuvo Carrillo con el lider del Partido Comunista francés destacó que "sabía sacar de la realidad lo que tiene de irónico". Ariza añadió que además de irónico, "era socarrón y mordaz". Prueba de ello, fue la frase que rescató Borrás sobre una conversación que mantuvo Carrillo con Fraga acerca de la muerte: "pasarás tu por delante, porque la derecha desgasta mucho y además, no fumas"
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